Quevedo: Manteniendo vivos los buenos hàbitos de la lectura

Quevedo business cardMayo 2015

Michael: Algo que me encanta de Bogotà, Colombia es que no importa por dònde se camine, usted siempre encontrarà algo interesante. Anteriormente escribì acerca de un juego de taladros que en la vida imaginè hallar nuevamente, ya que estàn fuera del mercado

Graciela: Bogotà , su capital tiene màs de 8 millones de habitantes en un àrea en metros cuadrados de 1.587. Ocupa la 9a. posiciòn en densidad de poblaciòn y està entre las 25 ciudades màs largas del planeta.

Nosotros llegamos temprano a una cita que tenìamos en Chapinero y decidimos caminar un poco para tomarnos el cafecito del dia. Desafortunadamente mi marido se distrajo.

Michael: Ustedes ya saben que mi esposa y yo somos lectores compulsivos. Tenemos un Kindle, pero siempre decimos que esa sensaciòn de sentir el libro fìsicamente en nuestras manos es indescriptible. Es como si las palabras tuvieran màs “sentimiento” y si el libro es viejo , màs aùn, tiene màs “caràcter”.

Graciela: continuando con el relato, la primera vez que pasamos por la libreria estàbamos en la acera opuesta y los carros no nos dejaron ver bien el lugar. Notè que mi marido le daba una larga mirada al aviso del lugar “Quevedo libros y antiguedades”. Cruzamos y paramos en frente de una mesa llena de libros que decìa “Mesa de promociòn”. Aunque sabìamos que no nos habìamos tomado la taza de cafè, no pude hacerlo caminar y seguir.

Quevedo store frontMichael: Precisamente, yo empecè a mirar la mesa que estaba en todo el frente de la Libreria. Habia libros usados en español, inglès y francès. Y no eran de autores cuestionados por su patètica escritura y que se encuentran en todos los puestos de venta de usados, èstos eran esa clase de libros de pasta dura y de autores reconocidos.

Un señor jòven nos saludò dàndonos la bienvenida. Su forma de atender era totalmente diferente a lo que yo me acostumbrè a ver en los almacenes de Colombia, en donde lo ayudan o simplemente lo ignoran hacièndole pensar a uno que no lo quieren molestar, pero permanecen cerca cuidando que no se coja nada. Este señor era lo contrario, presentaba un aura llena de orgullo de lo que le estàn ofreciendo al cliente y sinceridad en ayudarlo a encontrar los libros que querìamos.

Cuando ya volvimos a la casa con todos los libros que compramos, me puse a mirar su pàgina web www.quevedolibrosyantiguedades.com sus objetivos. Algo que puntualizan es “mantener vivo el principio de los buenos hàbitos para la lectura.” Y “buscar satisfacer todo tipo de gusto que tenga el lector, haciendo posible que el ser humano continue avanzando en la bùsqueda del saber”.

Quevedo insideGraciela: El local es estrecho en el frente como casi todas las construcciones en Bogotà, pero tiene un fondo bastante largo. Alcancè a ver 3 salones llenos de repisas con libros y con varias mesas aùn con màs material en exhibiciòn.

Ya tenia en mis manos dos libros para mi lectura, pero sabia que Michael lee en inglès, asì que preguntè dònde encontrarlos y me señalò dos paredes llenas de literatura de toda clase en inglès.

Michael: No pude inmediatamente determinar algùn patròn determinado en la forma que exhibian los libros que veìa. Muchos simplemente estaban en los estantes y otros apilados horizontalmente en la parte de arriba, pero realmente eso no era importante. Mi idea fue mirar cada uno de ellos. Con el dedo pasaba de libro en libro leyendo los tìtulos. Encontrè muchos de los llamados clàsicos pero tambièn estaban James Joyce, Hemingway y Steinbeck. Tienen una gran colecciòn de libros informativos acerca de Amèrica Latina y una buena representaciòn de escritores suramericanos. Como no tenia suficiente espacio en mis manos para cargarlos, esta vez me contentè con tres libros. Uno es de Henry James que no recuerdo haberlo leido anteriormente y dos màs de la escritora chilena Isabel Allende.

Isabel Allende book Eva LunaLos empleados y posiblemente el dueño, sonrreian y parecian muy complacidos de vernos cuànto disfrutamos el lugar y los libros que encontramos. Luego de pagarlos, salimos muy emocionados y le prometì a mi esposa que volverìamos muy pronto.

Cuando llegamos al parqueadero, nos reimos bastante por las ironias de la vida……ya que fue mucho màs lo que pagamos por el servicio de parqueo , que por los libros.

Graciela: Hay muchos establecimientos en Bogotà que venden libros usados. Uno de los màs grandes se llama “La Gran Manzana” que tiene varias sucursales en la ciudad. Pero Quevedo nos impresionò por su exquisita colecciòn, su atenciòn al cliente tan amigable y los mejores precios.

Michael: Personalmente, les recomiendo darle un vistazo a su pâgina web. O mejor aùn si usted està de visita en Bogotà, pasen a su librerìa situada en la Carrera 11 No. 67-24 (Barrio Chapinero). Allì usted tendrà muchas posibilidades de encontrar los libros que no estàn de venta en otros paìses.

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